A las 2:30, listo para salir del horno.

Café, horno encendido, María Moliner. Todas las pequeñas cosas dispuestas.
A las 2:30, listo para salir del horno.

Café, horno encendido, María Moliner. Todas las pequeñas cosas dispuestas.
Bueno, realmente casi nunca tuesto el pan. El de la foto tiene un poco de trigo integral de La Grana, un aroma y un sabor a cereal que me ha sorprendido.

Por cierto, leo en el Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Lengua Española que la palabra tostada se definía hace tres siglos con el delicioso: Rebanada de pan que se tuesta para mojarla en vino o en alguna otra grosura*. Es más, Melibea dice que jamás me acosté sin comer una tostada en vino y dos docenas de sorbos, por amor de la madre, tras cada sopa. Bueno (ya que he puesto la etiqueta Tíoteorías, perdámonos en las palabras) ¿y lo de la palabra sopa? Es, sin duda, de mis cosas favoritas del mundomundial. Una palabra que en un principio era el propio pan untado, y luego se convirtió en el plato con líquido; maravilloso. Con permiso de la Academia, un increíble trozo de historia para disfrutar letra a letra. Se queda uno sin palabras ante estas palabras.

Nunca se cansa uno de mirar estas cosas.
* Hoy en día los académicos untan sus tostadas por lo común con manteca, miel u otra cosa.
Hace unos meses cambié el dominio del blog, pasó de estar albergado en www.iban.com.es a tener su propia URL; www.tequedasacenar.com Después vino el nuevo diseño y aún falta alguna cosa más por venir. Durante estos meses, la antigua dirección redirigía automáticamente al nuevo dominio, pero hace unos días se acabó el contrato con el antiguo proveedor, me he acordado porque me ha escrito gente diciendo que no les habían llegado las últimas entradas o, directamente, que no podían ver el blog. Simplemente hay que actualizar los marcadores, Reader, RSS, o lo que quiera que uses para ver el blog, a la nueva dirección.
¡Muchas gracias a los que me habéis avisado!
Preparados.

Listos.

¡Ya!
No me suelen gustar mucho las reflexiones «metablogísticas»; pero es bonito esto del blog. Con el paso de los años ves cosillas. Por ejemplo, hace un par de años, la otra vez que hice una entrada al arroz a la cubana, fue justo 2 semanas antes de dejar Inglaterra, en aquella ocasión el arroz a la cubana era un alimento lleno de emoción. Como siempre, pero más. Hay algo en el arroz, el arroz a la cubana, el arroz con leche. Imagino que es ese algo que comparte con otros carbohidratos que asociamos con nostalgia a los momentos de mayor felicidad. Qué rico con los huevos bien llenos de puntillas. Crujen al masticarlos.
(Find the English version below)
«Que no es lila, que es malva; no, es violeta.» Bueno, es mi propuesta para la invitación que, otro año más, hizo Zorra para el día mundial del pan.




El otro día me sobró un paquete de arándanos que compré para hacer unos muffins, así que los he hecho puré y se lo he añadido a una masa de brioche con masa madre, ha quedado tan fosforita como la del pan de remolacha al vapor. He pensado si colar el puré de arándanos, porque tenía muchas pieles y pepitas, pero me ha parecido mejor dejarlo, para darle textura, sabor y color; un poco como hice en el brioche de manteca ibérica, pasas y clavo. Tal vez por eso, el brioche no haya subido tanto como debiera, ya que la textura era casi de pan integral. Además, no llevaba huevo, simplemente leche y un poco de nata.
Ha quedado muy suave; he hecho unos en versión bollito, pincelándolos con leche en vez de huevo, para que fuesen aún más tiernos. Son dignos de ser el bollo elegido para «El bollo de mantequilla de Futurama»; si es que en Futurama tomaran bollos de mantequilla.


El sabor ha quedado curioso. Por un lado, notas ese toque medio cítrico de los arándanos, un poco astringente y como de fruta saludable; por otro, la mantequilla, y eso que no es un brioche muy mantequilloso. Tengo ganas de que repose bien, para que la masa madre dé un poco de fondo de sabor.
Estos son los brioches que nadie te haría.
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Just like I did back in 2006, I’m pleased to join Zorra and all the home bakers across the world sharing their love for bread through the net.
For 2009, I’ve just baked a lilac brioche. I actually wasn’t thinking about the WBD when I started this; I simply happened to have a spare box of blueberries from last week’s muffins, then one thing led to another, and I’ve just realised today is WBD (in fact, I’m not a “Day of…” person, but there you go).
I’ve been baking quite a lot of brioche lately, buttery brioche with lavish quantities of eggs. Let’s say I’ve had my share of butter and eggs for 2009, so this brioche is a civilised and watered down version. I thought of sticking to milk (and a wee bit of cream) for the liquid, and restrained the butter to a mere 20-25% over flour weight, this creates a pleasantly soft crumb.
The stunning colour comes from the pureed blueberries that also impart a quite unique acidic and tart taste which, combined with the buttery aroma, make for a pretty unique concoction. I thought of sieving the puree in order to remove the skin and seeds, but then I found that all those little bits and speckles actually added texture and flavour. For this bread I’ve used my sourdough culture, now I’m just waiting for the bread to settle down and mature so it can give all of its soul on Saturday breakfast.
El próximo 24 de octubre voy a dar un curso de pan en Busturia, un bellísimo lugar en la costa vizcaína. Como cada vez que doy un curso, la semana anterior voy a preparar una masa madre natural, empezando desde cero, intentando capturar esa maravillosa sinfonía de vida que luego pueda crear miles de hogazas con sabor a pan de verdad. Pero esta vez va a ser especial. Siempre que hago la masa madre, me gustaría tener a mi lado a todos los que me escriben comentarios y correos con sus dudas; así que he estado pensando cómo utilizar las posibilidades que Internet ofrece. La solución me la han brindado en utoi.es, un servicio de miniblog al estilo de Twitter, pero que permite 280 caracteres por entrada y además adjuntar fotos y vídeos. La idea es sencilla: voy a retransmitir «en directo» todos los pasos. De esta manera, espero acercar las sensaciones, intentando explicar con comentarios los detalles y experiencias que surjan, para que todo el mundo los pueda seguir según suceden, haciéndose una idea de los tiempos, las esperas, las texturas.
El enlace para seguir este experimento panisticocibernético es este: http://utoi.soitu.es/*masamadre Lo bueno que tiene hacerlo en Utoi es que puedo poner fotos, la gente que quiera seguirlo no tiene que registrarse y puede seguirlo a través de cualquier lector de RSS (como Google Reader, por ejemplo), para no perderse ningún paso.

Mi idea es empezar el experimento el domingo por la noche, así que quien quiera tomar parte desde casa tiene tiempo para hacerse con los materiales necesarios, que no son muchos.
Un bote de mermelada vacío y limpio, como de 600-800 g.
Harina integral, si es de centeno mejor, de trigo también vale, orgánica mejor.
Harina de trigo blanca.
Pasas de uva, mejor sin ninguna sustancia aceitosa, al natural.
Alguna sustancia ligeramente ácida que haya por casa, como limón o yogur.
Agua, del grifo vale.
Todo el que quiera sumarse a esta aventura, ya sea para seguirla o para hacer su propia masa madre, es bienvenido. ¡Yo ya tengo el bote preparado! Nos vemos en utoi.
*Por supuesto, si conoces a alguien a quien le pueda interesar este experimento, pásale el enlace.
Una semana de octubre
Esta semana he llevado a cabo un experimento muy bonito. A través de utoi.es he «retransmitido en directo» cómo se hace una masa madre natural desde cero. No sé si alguien lo había hecho antes, a mí me ha divertido mucho. Como recuerdo, además de todos los momentos compartidos, una imagen especial.
Cada día de la semana he empezado una masa madre, como experimento para el taller de este fin de semana en el Centro de la Biodversidad de Euskadi. Esta imagen muestra los estados del proceso. Desde la mezcla de harina y agua del primer día, hasta el momento en que la masa cobra fuerza y en el que está madura y lista para usar.
Una semana de octubre.
*Evidentemente, para hacer una masa madre no hay que hacer 5 botes, sólo hay que hacer uno (!).