Esta calabaza es de las cosas más bonitas que he comido hace días; naranja, redonda, bella (y con un poco de tomillo del patio). Me encanta su nombre en inglés, butternut squash


Con el picadillo que me sobró hace unas semanas y que había congelado.
Esta calabaza es de las cosas más bonitas que he comido hace días; naranja, redonda, bella (y con un poco de tomillo del patio). Me encanta su nombre en inglés, butternut squash


Con el picadillo que me sobró hace unas semanas y que había congelado.
Otra de restos. A pesar de hacer mucho pan y muchos talleres (y preparar cosas ricas para la cuchipanda de cada taller), tengo la despensa un tanto triste; así que la tostada con restos se ha convertido en mi sustento en no pocos días de este bello invierno.
Erdäpfelkäs con atún y sriracha.
Pesto con feta
Aguacate (normalmente me suele gustar con aceite de oliva y limón, pero este aguacate estaba tan bueno, que sólo le puse sal).



No sé cuántos kilos de pan puedo comer al año así, no como acompañamiento, sino como protagonista; pero tienen que ser muchos, muchos. Sin duda, tengo que ser de los que más tira del carro para contribuir a la subida de la media nacional de consumo de pan (¿me darán una subvención o algo?).
Un poco de pan de centeno, nueces y pasas, bonito, chucrut y pepinillos agridulces (kiszone ogórki, Jestem sobie mały miś, gruby miś).

Llevo unos días intensivos de teclado y plato frío; muchas veces encuentro restos de los talleres, cosas inesperadas. Mañana pongo unas cuantas.
Vaya días de palabras bonitas. Pan de centeno y trigo integrales, fermentación en tres etapas y sorprendente horneado para un pan integral de centeno: a la manera alemana (a 250º-260º primero, bajando después a 200º).


Este es el mismo pan que preparé para el cuso de panes centroeuropeos. En el curso, por cuestión de horarios, realizamos la versión comercial, que lleva un poco de levadura. En casa, con bien de tiempo para fermentar, este pan se convierte en una auténtica bestia. Es sencillamente increíble cómo un ingrediente intangible como el tiempo puede dar tanto sabor y aroma al pan. El centeno integral y las fermentaciones con diferente duración, temperatura y humedad crean una paleta de sabores inigualable. Con dos panes, la casa tiene un olor a pan embriagador; creo que a partir de 10 hogazas sería insoportable. El nombre quier decir «pan de horno de leña»; obviamente no tengo uno en casa, y el pan se resiente un poco, pero el resultado es asombroso.
Igualmente no estoy en Múnich, pero hice un Münchner Hausbrot, pan 100% de centeno con cilantro y alcaravea. Miga húmeda y gelatinosa, esta mañana ya han caído dos rebanadas con mantequilla. No he podido esperar más a que el pan se asentara, me estaba llamando.

Elaborado con harina clara de centeno, un pan delicado y aromático; fui cauteloso con las especias, así que le dan un toque muy sutil: muerdes y te llenas la boca de Alemania. El próximo día le meteré aún más harina blanca de centeno.
Viaje al centro de Europa; sopa de col y pan dulce relleno de semillas de amapola.
Me encantan los países eslavos, sus gentes, sus idiomas y su comida. La sonoridad de los nombres, kapustová polievka; sopa de col. Cuando estuve en Eslovaquia aprendí la importancia de la col; la col es la verdura primordial del Centro y Este de Europa. De la col sale el chucrut, sustento invernal, vitamínico y milenario; pero también mil platos con que calentar el alma. Tanto es así que allí, cuando algo no te importa, dices que no es tu col, «to nie je moja kapusta«.

Con col, tocino, enebro, eneldo… ¡Quién tuviera un poco de smetana!
Después, restos del taller de panes centroeuropeos: makowiec, su majestad el dulce de amapola de Polonia. En todo el Centro y Este de Europa se preparan dulces similares. Este es una masa de pan dulce (enriquecido con mantequilla, huevos, limón y vainilla) que va relleno de una pasta telúrica: semillas de amapola cocidas y trituradas, y más tarde fritas con mantequilla, naranja confitada, pasas, almendras, etc.



La receta me la dio Grazyna, la madre de una buena amiga polaca. Con mama Grazyna tengo una hermosa relación; como no habla inglés, y mi polaco deja mucho que desear (ahora ya un poco menos), nos comunicamos en latín. Así que esta receta ha ido y venido de Wroclaw a Londres en arcaicas misiva llenas de ilusión. Smacznego!
Sauer macht lustig, lo agrio mola.





Y también en versión colorida.


Borrachera de chucrut, ahora solo queda esperar un mes y volver a maravillarse con este proceso vital de metamorfosis.
Algunas ideas sobre el chucrut en la página de The Glutton Club.
Malagueña
Después del curso de pan en la UPC; literalmente en la acera de enfrente, en el Frankfurt Pedralbes. Una malagueña con bien de mostaza y una Estrella.
Qué rico el primer trago de cerveza.
La última vez que estuve aquí me acompañaban los muchachos de Delifunart, después de una cata de queso y vino (¡y pan!) en Bodegas Torres. Este lugar va unido para mí a la sensación de satisfacción que sigue a un intenso trabajo. Apoyado en la barra, mordisco a mordisco, pienso en cómo me gustan los Frankfurt de Barcelona. Me parecen lugares de otra época, un modelo de establecimiento que yo no he conocido, un dinosaurio de la restauración (pensando estas y otras cosas me vi obligado a pedirme otra de butifarra).