Los garbanzos, el caldo turbio, el nabo, el apio, incluso los fideos, la col y una morcilla; todo parte de la elipsis culinaria. TONTO EL QUE LO LEA

Un plato del alma, especialmente si el tomate va pasado por el pasapurés.
Los garbanzos, el caldo turbio, el nabo, el apio, incluso los fideos, la col y una morcilla; todo parte de la elipsis culinaria. TONTO EL QUE LO LEA

Un plato del alma, especialmente si el tomate va pasado por el pasapurés.
Otro experimento con pan y nevera. En este caso se trata de retardar la masa madre una vez que esté lista para panificar, pero antes de mezclarla con los ingredientes.
Hice dos panes exactamente iguales, el sourdough básico de Dan Lepard. Para su elaboración «refresqué» mucha cantidad de masa madre en un gran bol; la dejé unas 6 horas hasta que estuvo bien activa, burbujeante y esponjosa.
El primer pan lo hice como de costumbre: mezclé la masa madre con harina, agua y sal, amasé y dejé fermentar un poco antes de meterlo a la nevera una noche para hornearlo al día siguiente.
Para el segundo, cogí la mitad correspondiente de la masa madre activa pero (y aquí está el cambio) antes de mezclarla, la metí a la nevera un día entero, para que cogiera más sabor. Al día siguiente la saqué de la nevera, aún estaba muy esponjosa y burbujeante, viva. Seguí exactamente los mismos pasos que el día anterior: mezclé la masa madre con harina, agua y sal, amasé y dejé fermentar un poco antes de meterlo a la nevera una noche para hornearlo al día siguiente. Ich liebe dich, meine Süße. Tu eres la mar…


El resultado es que el segundo pan (el de la imagen) tiene un sabor más profundo y acentuado que el primero. El color también es más oscuro (es increíble como la misma harina alcanza diferentes sabores y tonalidades de color con el tiempo).
La necesidad, la falta de tiempo para panificar, me había llevado a usar esta técnica de retardar una masa madre lista. Pero nunca lo había hecho adrede con el mero interés de comparar (había leído a Peter Reinhardt hablar sobre ello). Yo diría que el resultado es muy bueno, ya que está a medio camino entre retardar el pan una y dos noches. Así que tiene un poco más de garra que cuando lo dejas una noche, pero la textura no es tan dura como cuando lo dejas dos noches.
Esta es una buena solución cuando llegas a casa tarde del trabajo y no tienes mucho tiempo(esto es lo que yo había descubierto por necesidad). Haces el pan en 3 días. El primero sacas la masa madre de la nevera y la refrescas, ya lleve dormida días, semanas o meses*, una vez activa la metes a la nevera; el segundo día mezclas y amasas, y la metes a la nevera; el tercer día la sacas de la nevera y la horneas, ya sea directamente o habiéndola dejado templarse un rato. Sólo necesitas estar en casa unas 3 horas cada día, como de las 9 a las 12 de la noche. Este pan de la imagen tuvo que esperar un rato antes de la cocción, ya que el horno estaba ocupado, así que la masa se calentó demasiado y quedó algo floja, de ahí que la forma sea un poco plana; deliciosa no obstante.
*Suelo leer a menudo cómo mucha gente que usa masa madre tiene miedo de que esta se muera o se pase si no recibe numerosos y continuos cuidados. Esto no deja de sorprenderme, ya que los organismos que forman la masa madre son increíbles, mucho más resistentes que nosotros y nos sobrevivirán durante milenios. De hecho, y esto es lo sorprendente, puedes dejar una masa madre meses en su bote en el fondo de la nevera y no le saldrá moho, ella se cuida solita. Es más buena, no pide pan; no hay que alimentarla cada poco, ni darle chucherías ni nada, ¿no es un ser adorable?
**Ayer han llegado los vencejos, una de mis aves favoritas, al Poble Nou; y hoy hace exactamente 2 años que nacía este blog. Dos años después, mi blog de comida favorito e inspiración sigue siendo Obiad, aunque lleve meses parado. …tu eres la mar, yo soy la arena, yo voy contigo donde tú quieras…lailolailolailo…
Uno de los sitios que más añoro de Londres es St John. Hace un par de años hablé de sus Eccles cakes, y hace poco de su maravilloso pan, pero recuerdos como sus chuletillas de cordero o su tostada de tuétano con ensalada de perejil también habitan el Londres de mi cabeza. Por el río Nervión bajaba una gabarra, RUMBA-LARRUMBA-LARRÚN!

Algunos de los mejores platos son sólo posibles gracias a la elipsis culinaria. Son platos hechos con restos, sobras maravillosas, de un instante previo y más importante a priori. De hecho, platos como una carne de cocido con tomate o una tostada de tuétano son algo que no podemos hacer sin el plato previo. No dices «Voy a hacer una carne de cocido con tomate», si no te ha sobrado un poco de esa carne de un buen cocido. Así que estos platillos llevan en sí la experiencia anterior, la dan por entendida (y disfrutada) y la complementan.
Al ver esta foto no es difícil imaginar la humeante sopa de caldo de garbanzos de la noche anterior (¿cuándo va a declarar la UNESCO al caldo de garbanzos la octava maravilla del mundo?); o pensar en esos garbanzos salteados o acompañados con repollo y morcilla.
No obstante, siempre habrá soñadores como Fergus Hederson (gracias a Mr WorldGate por el enlace) que se salten la elipsis culinaria y nos regalen cosas como esta tostada (salvando las distancias, claro).
Los de Martinez a la conquista de la Pantera Rosa. Aupa el Erandio que es de Erandio.

A lo loco. Aupa el Kaiku que es de Sestao.
Esta deliciosa conversación entre Thomas Becket y Henry II (Richard Burton y Peter O’Toole) va dedicada a todos los que nos encanta meter las manos en la masa fresca, oler, besar, morder, sorber y comer la comida con las manos hasta chuperretearnos los dedos.
[youtube]kSzAJT7p-74[/youtube]
¡Salud!
Y perdón por el desastre de subtítulos, pero he tenido algún que otro contratiempo técnico.
1, 2, 3, 4…




…tripita feliz.
La vida es tan bella y sencilla.
*Sí, y yo soy un cachondillo y me hago rebanadas con smetana y pimentón.
Pan de centeno y alcaravea
La semana pasada hice un pan de centeno y alcaravea suave y aromático, con una miga esponjosa y ligera; parecía mentira que fuese un pan de centeno levado con masa madre.
Pero me quedé con ganas de más, así que esta semana fui a por el full monty: triple de centeno y triple de alcaravea. Yeah, beibe, let’s rock and roll!
El sabor penetrante del centeno fermentado lentamente y el sabor penetrante de la alcaravea. Qué rico está con mantequilla.…a Pamplona hemos de ir, con una media, con una media…