Esqueixada.

Al día siguiente, puse unos dientes de ajo a freír en aceite de oliva y pasé el resto de esqueixada por la sartén a todo trapo. Como me sentía bastante rumbera, le puse limón, bien de perejil, sriracha y galanga encurtida.

Vivo con el temor de que, dada mi costumbre de pasar por la sartén clásicos de la gastronomía catalana, en una de estas se personen los Mossos d’Esquadra en mi casa para llevarme a comisaría y expulsarme de aquí.






Pasta china
Típico día guarrete; pasta china de trigo blando.
Siempre me ha encantado la textura que da esta pasta, y combinada con distintas cochinadas made-in-soja, pues el placer es máximo.
Hace unos años solía comprar en tiendas chinas una lata azul de gluten frito con textura y sabor de pato (mock duck, ponía en el envase, reproducía incluso la textura de la piel, un flipe). Ya no se suele ver, imagino que se habrá descubierto que era cancerígeno y se te caía el pelo y los cataplines a cachos… por suerte aún se encuentran los típicos snacks saladitos chinos de tofu seco, ideales para perpetrar en un pispás este tipo de platos bien acompañado de cebollita, salsa de pescado y soja. Sí.