Ahora que estoy de vuelta en España, sigo en un continuo reencuentro con alimentos conocidos pero que aparecen como novedades maravillosas ante mis ojos. Cosas sencillas, las mejores cosas.

Maella siempre había estado en la parte de mi cabeza que recuerda esculturas y cuadros, ya que es donde nació el gran Pablo Gargallo, pero he descubierto que está en medio de la zona que define la D.O. «Melocotón de Calanda». Así que ahora cuando saboreo un melocotón visualizo inconscientemente el profeta vociferando mano en alto y pienso en las increíbles cosas que Gargallo hacía con el aire, con el vacío.





Permanezca en sintonía
Estoy teniendo algún que otro problema con el CHOMD, o el .php, o alguna de estas cosas del universo cibernético. Esto me impide postear sobre la leche merengada del Tío Ché, o la Churrería Rosita, a ver si consigo arreglarlo (any help is more than welcome).
…»Permanezca en sintonía mientras solventamos el problema»