La primera vez que comí esta ensalada fue hace unos quince años, en un maravilloso lugar llamado Las Tiesas Altas, en el Pirineo Aragonés.

Desde entonces, es un plato habitual de casa. La salsa de manzana es facilísima y el resultado (sobre todo mezclado con zanahoria rallada) impresionante. La manzana (un poco ácida mejor) va pelada y pasada con la batidora con un poco de aceite de oliva, limón y sal (aunque se le puede poner estragón o alguna otra especia al gusto). La ensalada de la imagen sólo llevaba zanahoria, tomate y queso, pero con aguacate, queso azul y aceitunas negras es deliciosa.












Caballa ahumada con coliflor y alcaravea
La caballa ahumada la puse un segundo al calor para que perdiese el frío.
La coliflorcita va rehogada con alcaravea, un sí es no es de pimentón y pepinillo agridulce.