Bueno, de spekulaas, ya que yo lo aprendí la temporada que viví, hace 10 años, en Holanda (los francófonos tomarán sándwich de speculoos).
Tenía un vecino que se llamaba Bas, tocaba la trompeta todo el día y me dejó un póster del «A kind of blues» de Miles Davis para decorar mi habitación. Bas me sugirió hacer este sándwich, y yo creí que me tomaba el pelo; hasta que lo contrasté con otros holandeses. Uno no se hace a la idea de lo rico que está hasta que lo prueba.
Se unta pan de molde con bien de mantequilla; se ponen dos crujientes spekulaas (Spekulatius alemanas que, ahora en Navidad, se encuentran fácilmente); se unta con bien de mantequilla la segunda rebanada de pan de molde; se tapa; se muerde.
Puede parecer una guarrada, y lo es, pero es delicioso. Lo tierno del pan de molde con lo jugoso de la mantequilla y lo crujiente y especiado de las Spekulatius.
Cerveza ale Estraperlo
Estraperlo es la marca, de Torredembarra, Tarragona, pero yo la conseguí de regalo (de Sara), nada ilegal. Es curioso y sorprendente esto de las ale catalanas; unas cervezas inesperadas, deliciosas, bien hechas y que dan momentos de gran placer. Más curioso aún es lo de sus nombres: Estraperlo, Les Clandestines).
Es una ale de trigo, como las alemanas más conocidas, suavísima (aún más, suavisísísíma) y muy afrutada, como la miel; es turbia y sin gas, así que te podrías beber un vaso de un delicioso y larguísimo trago.