En una semana me he hecho con dos harinas sobre las que tengo depositadas grandes esperanzas. Son harinas de aquí, hechas con mimo por gente que se dedica a devolver a los cereales su sabor y su carácter. Da gusto tener grandes harinas aquí cerquita, después de haber ido a buscarlas tan lejos: allá, allá, más allá, incluso más allá (después de haber tenido alguna que otra experiencia por acá, y más acá).
Por un lado, gracias a la amabilidad de un visitante a este blog, pude por fin dar con los productores de trigo Aragón 03, en Leciñena (una harina sobre la que había oído cosas muy buenas). Me trajeron a Barcelona un paquetito de 5 kilos que estoy deseando probar. Por otro lado, aún más cerca, en Gallecs, hay una asociación agroecológica que cultiva, entre otras cosas, la espelta. Ambas harinas molidas con piedra, integrales.

El paquete e Gallecs está envasado hace menos de 2 semanas, el de Aragón 03 despide un olor dulzón a cereal que sólo anticipa cosas maravillosas.
También me han regalado un tesoro, algo difícil de describir: The Modern Baker, Confectioner and Caterer, un libro (en varios volúmenes) que tiene 102 años.

Una joya que muestra todos los secretos del oficio panaderil allá por el cambio de siglo; desde historia hasta ciencia, técnica y estilos de pan: una obra magnífica.
El libro, publicado antes de la guerra, y de la otra guerra, viene de un momento en que el Reino Unido ocupaba un lugar mucho más importante, así que destila esa grandeza imperial, desde la deliciosa portada modernista, hasta los apuntes técnicos, llenos de precisión y esperanza en la ciencia.
Es un libro editado con gusto y medios, tiene ilustraciones «a todo color» y preciosas láminas cubiertas por un papel protector; en la imagen inferior se ve como levantas la hojita protectora y te encuentras a los antiguos presidentes de la National Association of Master Bakers.

Pasando las páginas y embebido del olor a libro viejo siento, de repente, una ola de respeto y admiración por estas gentes retratadas, antes de que naciera el padre de mi madre, en poses que denotaban su estatus y oficio:
«William Curr, of Paisley, was born at Stonehouse, Lanarkshire, in 1853. He is a trained baker who raised himself to his present position by energy and skill. He takes great deal of interest in all trade concerns, and amongst other things is an ardent bowler. He was appointed President of the Scottish Association of Master Bakers in 1906.»






Berenjena rebozada
Mucha, dos berenjenotas para dos.
Nunca sobra para la tartera del día siguiente.