Este fin de semana tenía una boda; pude desquitarme a gusto de años de añoranza de uno de mis quesos favoritos, el queso de Gabas.

Sin etiquetas, sin nombre (más allá del número de registro del productor). Imagino que estará sometido a la regulación de la denominación de origen Ossau Iraty, pero en casa siempre se lo ha conocido como «queso de Gabas». Jamás he probado uno tan rico comprado lejos del Pirineo. El aroma y el gusto final de este queso tendrían que figurar entre las grandes aportaciones de Francia a la humanidad.
Además, cantidades ingentes de tocinillo de cielo (de Isabel) y pan (este era mío).


Serious home baking, serious tonicillo making.






Gazpacho
Aunque a mí me gusta un gazpacho con bien de metralla, grueso y poco pasado, en mi casa siempre se ha tomado un gazpacho muy fino, casi una leche de color salmón; algo delicado y aromático.
Anoche, armado con un colador, rendí homenaje al gazpacho fino de casa. Creo que de tanto pasarlo me cansé y se me quitaron las ganas de picar un poco de pepino, tomate y pimiento verde para acompañar.