Y pan.

Llevo todo el invierno con muchas ganas de manzanas asadas, todo el rato. Y ya la puntilla fue cuando las comí en Campoo, en casa de David, de sus manzanos.
La cena de hoy, una mezcla de esas ganas con la necesidad (no había mucho más). No había unas natillitas (ni huevos quedaban), así que les he puesto un poco de yogur de Mahala, que me encanta, con azúcar muscovado.

Mientras tanto, hacía pan. El primer pan del año, seis kilos de masa levada con la madre de Mikel (que creo que fue mi madre en algún momento… bueno, cosas del pan).

Cosas que vienen y van.





Patatas, grasa de pato, cerveza, costra de nueces y parmesano
Primero sofreí las patatas con ajitos, grasa de pato, mantequilla (y hasta un poco de aceite de oliva); después eché una lata de Voll-Damm, pimienta, nuez moscada y las estofé; finalmente, hice una costra (como si fuera un crumble) con nueces majadas y parmesano rallado, y lo gratiné hasta que cogió color.
Con las grasas y la cerveza, las patatas quedan melositas, y la costra es bastante brutal. Al comerlo, ya en el plato, te vas encontrando los trozos de costra.
Pocas cosas en la nevera, mucho sabor.