Desde hace años me gusta el lomo ese tan rico que hacen en Cataluña (del que nunca he sabido el nombre, ¿cap de llom?); está curado, pero poco, y lo recubre una generosa cantidad de pimienta negra. Yo no lo conocía hasta que viví allí (bueno, como en general creo que la excelsa charcutería catalana es muy desconocida en otros sitios de España; nadie citaría a Cataluña como uno de los grandes sitios charcuteros; mientas que Extremadura, Castilla o Andalucía posiblemente sean sitios recurrentes; lo mismo que le pasa al queso español fuera de España… pero esa es otra historia y otro tíoteorías).
El caso es que nunca se me había ocurrido pasar el lomo este por la plancha; el resultado es sorprendentemente centroeuropeo: quedaría igual de bien en un English Breakfast que con un poco de mostaza dulce y un Brezel.


Ah, todavía nos queda tomate de Getxo.

Bis.







Alubias, chorizo y pan de otro en un restaurante
En Castro Urdiales, con Sergio Álvarez, un panadero que se lleva su pan cuando va a comer por ahí. Nos metemos unas alubias y untamos el tocino y el chorizo en su pan.
Paramos, comemos unas guindillas, continuamos. Después, unas sardinas a la brasa y arroz con leche.
Increíble pero cierto, Sergio lleva buen pan a Bilbao (y Santurce) desde su pequeño obrador, aleluya. Le he hecho un pequeño perfil en La memoria del pan: aquí.