De esto que suceden en casa encuentros de lo más improbable.



Las maritoñis (ejem) son más ligeras, van rellenas de cabello de ángel y de aditivos «E»; vienen de Granada. La coronita de santa Orosia (así, sin hiato) es también esponjosa (aunque menos) y tiene mucha almendra y una capa de yema; viene de Jaca.
Son preparaciones con perfume de otros tiempos, antes de que la apisonadora del chocolate lo aplastara todo (como explica «el axioma del chocolate y el queso»).






Sardinas a la plancha
Con ajo, limón, berenjena y pimiento.
Jueves, menú, paella, sardinas, helado.
El discreto encanto de Hospitalet.