
Este chocolate no es nada más que cacao. No tiene azúcar, ni grasa, ni leche, ni aromas; es tan sólo masa de cacao. Muy amargo, pero muy agradable de tomar, dejándolo fundir en la boca y disfrutándolo como un café solo.
Da cosa pensar los kilómetros que ha hecho. Cacao de Venezuela, hecho en Italia, vendido por un supermercado suizo en Zurich y comido en Londres por un español.







Refresco de ruibarbo
Me encanta el ruibarbo. Es una verdura que recuerda al cardo, o incluso el apio, pero tiene un sabor agridulce característico que lo hace muy típico en postres centroeuropeos. Aquí en Inglaterra también se usa mucho en crumbles y pasteles (en otro post).
Esta vez me lo bebí; hecho con un concentrado de zumo que me traje de Suecia. Es como un zumo conentrado azucarado que se disuelve en agua (en proporción 1/6). Yo lo he preparado siguiendo una idea que aprendí en Alemania, los Schorle, bebidas reducidas con agua con gas. A mi me encanta el de zumo de manzana o Apfelschorle, pero lo hacen con cualquier bebida.