Cómo aliviar la nostalgia de las islas en dos minutos (y a 600 W).


Los boles son también ingleses, de Burleigh, Staffordshire. Entre el bizcocho húmedo y caliente y el custard, uno se siente en cualquier caff de esos grasientos y riquitos. Unos locales que no son ni bar, ni restaurante, ni cafetería, y donde se puede probar un tipo de comida británica muy especial. Platos contundentes que están en el corazoncito de todo súbdito de su majestad. Desde un Full English Breakfast, hasta un pastel caliente, pie, o un crumble de ruibarbo con mucho custard.
Lejos de la isla, esos lugares son de los que más echo de menos. Del mismo modo que, en Londres, una de las cosas que más echaba de menos era el «Menú del día», esa institución. Ahora que estoy aquí, estoy rumiando alguna idea sobre el menú del día.












Chocolate del Horno San José, de Torrelavega
Chocolate del Horno San José, Torrelavega.
No hace falta rallar, sólo trocear.