No es cualquier lechuga, es la primera lechuga.

El primer fruto de la cosecha.
Creo que hacer pan de manera tradicional, además de proporcionar una gran satisfacción, enseña mucho sobre los procesos y la paciencia; pero hay un paso más allá. Cultivar lo que cocinas, visto desde fuera, me parece la sucesión lógica: de hecho, no sucede, sino que precede al acto culinario. Poniéndonos finos, el acto culinario sería tan solo el paso final.
A ver dónde me encuentro yo ahora unas hectáreas para plantar trigo y centeno, y un buen arroyo que mueva mi molino.







Una cerveza por aquí
Mi sitio favorito en Barcelona está en Extremadura*. Sobre todo en estas tardes veraniegas, cuando cae un poco la calorina.
Qué paradojas tiene la vida en la ciudad.
* Me encantan las fichitas de colores que te dan: azul para la tortilla, amarilla para las patas fritas…