En Barcelona llueve. Compré en la tienda rusa una panceta muy cañera ahumada en caliente; perfecta para una sopa de brécol. Apenas llevaba nada más: patatas, pimienta y un sí es no es de hinojo.

Estaba buena. Pero entonces…

…fue cuando sacamos la smetana, de Letonia en este caso.

Ahora es cuando estaba realmente cojonuda.






Paraguayos y ciruelas
¿Para qué?
Para comerlos, que están en sazón.