Después de un maravilloso baño dominical en el Cantábrico.

En casa no hacemos mucha tortilla de patatas, tal vez porque en mi casa nunca se ha hecho demasiada tortilla de patatas (y yo hago una tortilla bastante mala). Recuerdo las de mi abuela: individuales, pequeñísimas, doradas y sin cebolla.
El caso es que, con lo rica que es, no la como a menudo. Además, Barcelona no me ha parecido tierra de tortilla, con lo que casi siempre que vamos a Torrelavega, Laura nos obsequia, sin esfuerzo aparente, con una de sus fantásticas tortillas. Ésta, comida aún con sal marina en el pelo.







Aloo pakora
Buñuelos de patata y especias, rebozados con harina de garbanzos (Gram), como rebozan en India. Con un poco de polvito chaat masala por encima, picantito y ácido.
Este mediodía, con los compañeros de trabajo. Es fantástico cuando llegas a un sitio y, sin esperarlo, te proponen ir a comer indio.