Con barquitos de knackebröd de centeno; una flota entera.

Los restos de coliflor que sobraron ayer.
Con barquitos de knackebröd de centeno; una flota entera.

Los restos de coliflor que sobraron ayer.
Con bien de ajo, nueces majadas, sriracha y perejil. Me hubiera gustado más perejil, incluso cilantro.

Viendo la luz de la foto, pensaba si, al igual que pasa con el agua, la luz no será otro ingrediente más. Con los años, diferentes luces han bañado los platos que aparecen en estas fotos diarias. 600 x 450 píxeles de luz. Los lugares, las luces, los nombres: Rosebank Gardens, Belsham Street (alguna de Bayham Street también caería), Passatge Massaguer, Plaça Unió, Sagunt, Kasune.
Chucrut de lombarda (con todo su jugo, aprovechando que me acabé el bote) y yogur. Galletas saladas de avena, oatcakes, y un trozo viejo de Idiazabal.

Sí, como mucho chucrut. Este, con su delicioso néctar y yogur, me hizo gracia porque parecía casi un bol de rote Grütze con nata, pero en agrio en vez de dulce.
Los oatcakes son tontísimos (de hacer y comer); la próxima vez pondré grasa de pato o cerdo en lugar de mantequilla, y haré varios kilos de vez.
Chucrut propio y ajeno con muchos panes de Campoo. En buena compañía.



Pan de Orzales, Argüeso, La Población. Moras de Carabeos, embotadas por David y Rosa; tan aromáticas, dulces y sabrosas que tuve que preguntarles si aquello sólo tenía moras y azúcar.
… y eso que no tengo fotos del pickle de higos y mostaza
Años más tarde, en la misma chimenea pirenaica, un pan de restos.
Llegado directamente de Vitoria de un taller en 220º, tenía un buen pedazo de fermento natural (para panettone) sobrefermetado, y por ahí apareció una paleta de una cesta de Navidad… así que con los trozos picados de tocino de pelar el jamón y un poco de imaginación: telurismo por un tubo.

Pan plano con tocino ibérico.


Sin sal, con cenizas.
Sopa de puerros y cuscús integral
Con parmesano.
El charcutero es italiano. Me contó que el parmesano es su queso favorito y que se come hasta la corteza (como yo). Me pregunto qué le llevaría de Roma a ser charcutero en Algorta. A veces la vida va como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.