No cesa. Cuatro ediciones en año y medio.

Parece que aquí, también en castellano, la gente ha sabido valorar esta pequeña joya. Si no lo tienes, puedes hacerte ya con la 4ª edición en la página de The Glutton Club.
Buenas noticias.
No cesa. Cuatro ediciones en año y medio.

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Buenas noticias.
Después de ir de Algorta a Lasarte por la autopista con la ventanilla bajada, a 8º, para que no se fermentaran unas masas, me quedé el otro día medio pocho, así que candela: perejil como ingrediente principal, aliñada con tabasco y limón.

En Vitoria, con Txema, de Artepan (he publicado una entrevista con él en La memoria del pan, aquí), la mesa llena de pan.

En un restaurante donde sirven su pan… pero con más panes que llevó para la ocasión, dos panes de Enkir (en la tabla de madera), además de su Azkoyen, rústico y aromático y aún otro pan que elaboran en el restaurate. Estuvimos hablando tanto rato de pan que la camarera no pudo meter baza y traernos la comida hasta pasado un buen rato.
Era tan dulce aquella chirivía, tan dulce aquel pimentón, tan dulce aquella patata, tan dulce aquel repollo…

… que al final resultó que el salero contenía azúcar. Sí. Grandes maravillas de las mudanzas. Y venga a echarle sal.
Burbujas. Bacterias felices.

El último bote de chucrut salió bestial (ya es sólo un recuerdo, lo puse a fermentar el 28 de diciembre; se ha acabado en abril), así que, antes de que haga demasiado calor, he aprovechado para poner unos nuevos botes a fermentar. El otro día abrí la nevera y encontré nuevos ingredientes susceptibles de chucrutización: chirivías, espárragos trigueros, tomates. Tras sólo tres días fermentando, creo que los espárragos van a ser los grandes triunfadores de la temporada. Los corté en bastoncitos pequeños y los enterré en una mezcla de repollo, zanahoria y chirivía. Ayer hice un cambio de bote y mordí un trocito, ya ácido, estaba delicioso.
Bueno, y los ajos, claro.

Con un bote de salmuera de fermentación de las guindillas, estoy fermentando bien de ajos, para servir en los aperitivos del verano, con unas buenas cervezas y patatuelas.
Trucha con pepinillos y tomatitos encurtidos
La trucha había sobrado de la cena del día anterior; los encurtidos de la tienda ucraniana.
Todo frío de la nevera, agridulce, con un chorrito de aceite y acompañado de pan de espelta.