Tostada de tuétano y ensalada de perejil à la St John (La elipsis culinaria I)

Uno de los sitios que más añoro de Londres es St John. Hace un par de años hablé de sus Eccles cakes, y hace poco de su maravilloso pan, pero recuerdos como sus chuletillas de cordero o su tostada de tuétano con ensalada de perejil también habitan el Londres de mi cabeza. Por el río Nervión bajaba una gabarra, RUMBA-LARRUMBA-LARRÚN!

Tostada de tuétano y ensalada de perejil

Algunos de los mejores platos son sólo posibles gracias a la elipsis culinaria. Son platos hechos con restos, sobras maravillosas, de un instante previo y más importante a priori. De hecho, platos como una carne de cocido con tomate o una tostada de tuétano son algo que no podemos hacer sin el plato previo. No dices “Voy a hacer una carne de cocido con tomate”, si no te ha sobrado un poco de esa carne de un buen cocido. Así que estos platillos llevan en sí la experiencia anterior, la dan por entendida (y disfrutada) y la complementan.

Al ver esta foto no es difícil imaginar la humeante sopa de caldo de garbanzos de la noche anterior (¿cuándo va a declarar la UNESCO al caldo de garbanzos la octava maravilla del mundo?); o pensar en esos garbanzos salteados o acompañados con repollo y morcilla.

No obstante, siempre habrá soñadores como Fergus Hederson (gracias a Mr WorldGate por el enlace) que se salten la elipsis culinaria y nos regalen cosas como esta tostada (salvando las distancias, claro).

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13 Comentarios

  1. Publicado 22 Abril 2008 en 10:45 am | Permalink

    Aaaaaaaaaaahhhhhhhhhh… (de placer). El mundo que se extiende entre la Pantera Rosa y esta tostada es el lugar perfecto para vivir. VIVIR.

  2. Publicado 22 Abril 2008 en 1:17 pm | Permalink

    De nada. Un placer.

    Estoy practicando las envidias en Madrid. A ver si publico algo…

  3. Publicado 22 Abril 2008 en 2:15 pm | Permalink

    Ayyyyyyyyyyyy! Qué rico, además es época de New Potatoes (que todos sabemos es la excusa perfecta para el Suckling Pig), je, je… uy! No, no… que me estoy liando (0:
    Pero también es un post de cómo las comidas “de la abuela” tienden a desaparecer por “elipsis” de la historia y el avance de los tiempos y convertirse en lujos y sofisticaciones de la “white middle class”. Pero vamos, que yo soy la reina de St. John y que ahora mismo, si pudiera, estaría en la cola de St. JOHN para comer (0:

  4. Publicado 22 Abril 2008 en 3:27 pm | Permalink

    Ay Dioooooosss!!! Si yo pensé que eso me lo daba a mí solamente mi madre!!!!!!! Hace años, que digo, añiiiiisimos que no como tuétano … que sabor mas especial, con un poquito de sal, aceite y una patatita aplastada con el tenedor……..que se quiten los Bullis del mundo…. que esto es de 10 estrellas Michelin!!!!!!!!!!!!! Un beso y gracias otra vez!!! Bea

  5. Gabarra
    Publicado 22 Abril 2008 en 3:34 pm | Permalink

    En mi casa se hacía sorteo para ver a quién le tocaba el tuétano, era lo más rico de la sopa ¡Qué recuerdos!
    Un saluo desde la orilla del Nervión.

  6. Roxana
    Publicado 22 Abril 2008 en 3:56 pm | Permalink

    ¡Qué bueno! No me lo puedo creer, tengo unos garbanzos de sobras en casa. Me has apañado la cena. ¡Qué maravilla!Ya te contaré qué tal lo de los garbanzos fritos.

  7. Sandra
    Publicado 22 Abril 2008 en 8:12 pm | Permalink

    Ay ay ay, no dudo del delicioso sabor del tuétano, y os juro que de pequeña me moría por comer osobuco y devorar el tuétano. Pero ahora, hay cosas que no puedo, me dan un repelús… hígado, seso, la morcilla negra… no puedo, no puedo.

  8. Gusete
    Publicado 23 Abril 2008 en 9:07 am | Permalink

    Por deformación profesional, soy un pelín talibán con algunas cosas de comer, y me pierdo maravillas. No como pescado crudo, evito casi todas las vísceras, y tampoco como tuétano… Peeeero, sobre el tema del post, ¡que vivan los “bollitos de pringá”!: restos de carnes de cocido sofritos en plan ropavieja, aliñados a modo, con los que se construye El Perfecto Bocadillo, al incluirlos en los maravillosos Molletes de Antequera (por cierto, Iban, este pan es distinto…) MmMmmmmmmmmmh

  9. Publicado 23 Abril 2008 en 12:02 pm | Permalink

    ¡Joooo! Siempre que mi madre nos ofrecía ‘muina’ (léase muña) pensaba ‘¿Sólo eso?’. Siempre me ha sabido a poco, con su sal y untando pan recién hecho…
    Imagínate un tuétano de brontosaurio, ¡jaja! XD

  10. Publicado 23 Abril 2008 en 4:16 pm | Permalink

    Iban.. lo único que no he logrado imaginar, es el aliño de la ensalada de perejil. De que es?

  11. Publicado 23 Abril 2008 en 10:01 pm | Permalink

    QJones, no había yo pensado en eso…pero es un buen lugar, sí…”el terreno que hay entre un babypink y una tostada de tuétano”….bastante amplio :)
    Mundu, ya veo que tus compromisos musicales con Dios te tienen ocupado.
    Bea…esto es cocina molecular de toda la vida!!!
    Gabarra, RUMBALARRUMBALARÚN!
    Roxana, para los garbanzos, sartén amplia y cebolla tostadita.
    Sandra, hombre, puedo entenderte, pero es taaaaaaaaaaan rico :)  No te preocupes, tienes muchos años por delante para cambar de opinión.
    Gusete, eso del pan mollete no es la primera vez que me lo comentan…mmmm…. lamentablemente tengo un grandísimo desconocimiento de España y sus comidas (que quiero corregir con el tiempo, claro)…seguiremos informando. Toda información es bien recibida, claro.
    Ka, pero yo creo que es precisamente su carácter exiguo lo que hace especial al tuétano…si lo sirvieran en grandes raciones yo creo que perdería, ya que es muy fuerte y pesado ¿No? En casa siempre ha habido tortas por el tuétano y por la tortilla que se hace con el huevo que sobra de rebozar :)
    Sara, pues aquí tienes una receta; el tema es que sea algo “puntiagudo”, penetrante y ácido, para contrarrestar al tuétano.

  12. Publicado 24 Abril 2008 en 12:27 am | Permalink

    Razón tienes, no hay nada como pelearse con la familia y quedarse con el último trocillo, ¡jaja! XD

  13. Publicado 19 Enero 2009 en 9:15 pm | Permalink

    Ayer probé por primera vez una tostada de tuétano (me entró la curiosidad al leerlo aquí). Me pareció una textura extraña y delicada, el sabor me gustó bastante. Repetiré.

Un Trackback

  1. [...] Los garbanzos, el caldo turbio, el nabo, el apio, incluso los fideos, la col y una morcilla; todo parte de la elipsis culinaria. TONTO EL QUE LO LEA [...]

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