Me quedaba medio bote de «smalec babuni» (manteca la abuela); manteca de cerdo rillettosa y zurraposa de Polonia, con trocitos de cebolla. Simplemente la añadí a los macarrones calientes y vi como se fundía y desaparecía.

Para intentar parecer una persona normal, le añadí finalmente unos trozos de pimiento rojo asado, ajito fresco picado y unas vueltas de molinillo de pimienta negra.
Esa cosa que sólo hacen los platos con manteca de cerdo en los labios.





Borscht, borodinsky, ajo
El borscht de Daria.
He tomado borscht en distintas ex-repúblicas soviéticas, en restaurantes por ahí, incluso en casa, pero nunca he estado en Rusia. Curiosamente, el primer borscht que tomo hecho por una rusa, en Madridgrad. Verla untar la piel del borodinsky con ajo crudo, luego servir los tazones de sopa humeante, con bien de carne.