
Esta es mi primera aproximación (fallida) a un plato mítico de oriente medio, el kibbeh, una masa de carne de cordero (en este caso morcilla, que no le va mal), trigo bulgur, cebolla y especias. El secreto está en pasar por el mortero la mezcla mucho tiempo, hasta que quede una masa fina, que a veces se toma cruda (kibbeh nayé). Otras veces se fríen o asan las pelotitas (como en este caso), o también se meten en una cubierta de trigo con forma de torpedo.
En la imagen acompañado por una salsa de yogur con ajo y menta, que le va muy bien como contrapunto. Otra opción es cocinar los kibbeh en esta salsa de yogur, habiéndola homogeneizado antes con algún aglutinante para que no se corte al cocer (también se puede hacer la salsa con yogur de cabra, que no se corta al cocer).







Lahmacun hecho en casa
El Lahmacun es un pariente turco de la familia de la coca, la pizza o la pissaladière. Se suele tomar con ensalada y un chorro de limón. Aquí en Londres hay diversos tipos de restaurantes turcos. Algunos sólo dan masas de pan como los lahmacun y los pide, mientras que otros se especializan en maravillosas carnes a la brasa.
Teniendo en cuenta que horneo cada semana varias veces, tomo poca pizza, la verdad. Y eso que es tan fácil como guardar un poco de la masa del pan, estirarla y ponerle cuatro cosas encima, como se ha hecho durante siglos en muchas partes del mundo.