Con muchísimo ajo y mucho comino.

Aquí está más en plan ensalada, normalmente me gusta más pasar el tomate un poco por la sartén, calentarlo hasta que empieze a quedarse blandito, pero sin que pierda su forma ni su acidez.
Con muchísimo ajo y mucho comino.

Aquí está más en plan ensalada, normalmente me gusta más pasar el tomate un poco por la sartén, calentarlo hasta que empieze a quedarse blandito, pero sin que pierda su forma ni su acidez.
Mmm, cham cham.

Más madera, es la guerra…otro dulce indio. Es parecido a un gulab jamun (hecho con una masa frita y almibarada) pero va relleno de una crema aromática. El relleno no es nata, es también lácteo pero mucho más denso y tiene un toque de cardamomo y pistachos; recuerda ligeramente a un barfi cremoso, (”Very delicious”).
Es curioso cómo llegan las cosas. Hace un tiempo lamentaba no poder encontrar rasmalai en Barcelona (comida india en sentido más amplio). Pues bien, justo cuando he encontrado varios sitios donde comprarlo (rico, por cierto), he conseguido* dar con la textura que se me había resistido otras veces (en que torturé a mis comensales con un rasmalai «balístico»).

Este de la imagen no lleva ni pistachos ni almendras porque no tenía por casa. La cremita está hecha simplemente con leche reducida, azúcar y cardamomo, empapa con su dulzor y aroma a las esponjosas pelotitas. Sin problemas me bebería un tanque de malai hasta que se me saliera por las orejas.

Aquí arriba, el paso previo para el rasmalai, la rasgulla. Una pelotita de requesón casero, paneer, cocida en almíbar. No obstante, esta rasgulla no me acaba de convencer, creo que tengo que ajustar el almíbar para dar otra consistencia.
*Los vídeos de Manjula (cuidado con el sonido al abrir el enlace) son de gran ayuda.
** Mirando los archivos veo que este es el dulce al que más posts le he dedicado; creo que es mi postre favorito en estos momentos, junto con el arroz con leche («la materia esencial del universo»). Es más, el rasmalai siempre me ha parecido la versión hindú del arroz con leche, e imagino fácilmente cómo cada casa tendrá una variación, una manera de preparalo, etc.
Unos quesos de Noruega, llenos de sabor, todos con un carácter muy marcado.
Aquí debajo, en la primera foto, Pultost, un queso de aroma y sabor bastante fuerte, el de la foto con alcaravea. Se elabora con leche agria y prácticamente no tiene grasa, es delicioso untado en pan amargo de centeno. Es un primo hermano de uno de mis quesos favoritos, el Handkäse alemán, comparte gusto y textura, aunque los noruegos no ponen el suyo «con música». Es curioso que el queso de leche agria se acompañe con alcaravea y los quesos de pasta cremosa (tipo Gouda) se acompañen a menudo con comino, y no al revés. Seguramente habrá una explicación, ya sea científica o tradicional, para esto.




En la segunda foto, uno de los quesos más típicos de Noruega, el Geitost. Es un queso dulce hecho con leche de cabra. Es algo así como el punto de encuentro entre un Gouda suave y el dulce de leche. La primera vez que estuve en Noruega tenía muchas ganas de probarlo, pero no acabó de convencerme; esta vez he tenido una sensación parecida. Tal vez sea uno de esos alimentos a los que hay que dar varias oportunidades. Lo hay en muchos grados de tueste/marrón/dulzor y se encuentra en todos lados.
La tercera foto es uno de los quesos más apestosos que he olido, Gammalost («queso viejo»). Se desmiga con facilidad y curiosamente…¡sabe a lo que huele!
El último queso es una sorpresa, es otro de los quesos que más fácilmente se encuentran, el Ridder, del gigante lácteo noruego, Tine. A pesar de ser un queso pasteurizado, tiene el aroma y profundo sabor de los quesos más tradicionales; delicioso.
Más pan, un horno más grande
A veces me gustaría tener un horno más grande. Esto me gustaría sobre todo los días de fiesta en que la masa madre se pone a trabajar…
Para poder meter los brioches al horno junto con los suizos y que no se me sobrefermetara el resto de los panes. Me consuela saber que hoy hace 34 años hizo más calor: 33º en Santander, Bilbao, Alicante y Jerez de la Frontera; 32º en San Sebastián y Sevilla.
*Brioches y suizos de masa madre, pan integral de centento noruego con alcaravea y miel, y pan de trigo y centeno.