Vainas con patatas y morcilla

Vainas en Barcelona; humeando al tibio sol de diciembre que se cuela por la ventana.

Vainas con patatas y morcilla, humeando en el tibio sol de diciembre

Con sus ajitos y morcilla de Barquín, Torrelavega.

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6 responses to “Vainas con patatas y morcilla”

  1. rosal says:

    Si señor!!! de lo más sencillo lo conviertes en un manjar… está para darle un mordisco a la pantalla. y con ese solecito que se ve de trasluz, que hace falta ahora con el frio que hace.

  2. Milcolores says:

    ¡Me voy unos días y mira la que has montado con el pan! Creo que alguien debería publicarte.
    Gracias por todo eso que nos afreces!! Eres un sol de primaveraaaaaa ^_^

  3. Marona says:

    Ostras, qué foto!!!!!!
    Estas comiditas sencillas de cada día es lo que realmente echo de menos de España. Aquí no encuentro judías tiernas buenas, todas son muy duras y tienen muchos hilos. Cuando bajo a Barcelona, es de las cosas que más me gustan comer.
    Ah! y muchas gracias por la tesis sobre el pan! Me va a ir de perlas!!!
    Besetes!

  4. Mar says:

    Mmmmmmmmmm, cómo se me ocurre visitar tu blog a la 1 del medio díaaaaaaaaaaaaaaaaa!!
    Ya estoy ensalivando, pensando en el suavito sabor y textura de la judías verdes rehogadas con su ajito, y la patata mantecosa (son las que más me gustan para los hervidos de verduras)y lo morcilla que me vuelve loca. Y si encima lleva por encima su polvorín de sal, me dan ganas de salir corriendo a casa a comer y ala porra el curro!!

  5. Ibán says:

    rosal, justo me fui a sentar a la mesa y entraba un chorro de luz increíble iluminando las patatas, así que no tuve más que hacer “click” sin tocar nada :)
    Milcolores, siessssssssque no se puede uno ir!! Ah, sí, yo también creo que alguien debería publicarme, y pagarme milmillonesdemilloness…el tema es que nadie más lo cree. Ah, y mi madre dice que soy muy guapo, claro :P
    Marona, durante toda mi estancia británica, siempre que volvia traía un preciado tesoro: judías verdes, tomates, morcillas. Cosas sencillas y nada “delicatessen”; cosas de todos los días, como dices. Las que hacen la cotidianidad.
    Mar, sí, los blogs de comida tendrían que tener una pantalla previa de aviso, en la que se te diera la opción de no entrar dependiendo del hambre que tuviera (para evitarte el sufrimiento)

  6. SOL says:

    PUES seràn las chauchas como las llamamos nosotros?pinta sabroso!

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