En La Plata, aquí en Barcelona.
Con la acera mojada fuera; de esos momentitos especiales. Sobre todo porque llevo un verano con déficit de anchoas, bonito y verdel.
Cada viernes, una vez acabada la jornada laboral, es el momento de las cervecitas en mi empresa. Somos una empresa en plena expansión, así que hemos pasado de tener cervezas…
a tener muchas cervezas…
a tener un tirador en la terraza.
Sencillo.
Caña y boquerones